El ser miembros del grupo PACHACAMAC nos ha cambiado, ya que hemos podido:
Apreciar el potencial de la mente y el espíritu humano.
Conocer, crear habilidades y capacidades de comprensión.
Ser concientes de los problemas humanitarios que nos rodean.
Reconocer que la acción en la educación impone responsabilidades éticas para toda la vida.
Crear lazos fraternos de amistad y camaradería.
Confiar en la capacidad de efectuar cambios, tanto individualmente como en colaboración con otros.
Lograr autonomía, seguridad y confianza en nosotros mismos.
Ser capaces de apreciar los talentos propios y los de los demás.
Encontrar a Dios en las personas compartiendo trabajo, costumbres y vivencias.